Falsa ilusión

En una Oficina Local una funcionaria nueva escuchó la conversación de otras compañeras quienes se referían a los montos que le correspondían por los excedentes. Entonces, ella dijo: si fulanita gana tanto y la otra tanto y todas tenemos la misma categoría de puesto, en  mi caso me vendrá “X” cantidad (muy parecida a las  dos compañeras de referencia), pero nunca  tomó en cuenta los años de pertenecer a ASEPANI  y el monto acumulado durante el período. ¡Una falsa ilusión, por no informarse bien!

El Arrepentido

La mayoría de quienes han ejercido la Presidencia Ejecutiva del PANI han pertenecido a ASEPANI, excepto una persona que nunca fue asociado(a) justificando  que el señor Presidente de la República de aquel entonces, le había recomendado no incluirse en ningún grupo de funcionarios. Nunca ingresó a la asociación, y al finalizar su periodo preguntó que cuánto dinero le habría correspondido de haberse encontrada  afiliada. La estimación en aquellos años llegó cercana a las diez millones de colones, lo cual le sorprendió y se lamentó. ¡Ya para qué!

Solicitudes insólitas

Dentro de las solicitudes insólitas planteadas a la ASEPANI, cabe recordar:

  •  El asociado que solicita que  abran una línea de crédito para los “viernes negros”.
  •  La asociada que pregunta  que si el compañero sentimental está cubierto por el Fondo de Mutualidad.
  •  El asociado que pregunta que ante el fallecimiento de un familiar si ASEPANI pone esquela en un periódico, ya que  el prefería la entrega del dinero. Pero lo mejor de todo, fue que el familiar no había fallecido cuando hizo la consulta.
  •  El asociado que exigió vino para el almuerzo en la Asamblea General.
  •  El asociado que exigió que se le girara el dinero de un préstamo realizado en ASEPANI sin haber firmado el fiador.
  •  En una asamblea de asociados(as) quien presidía puso a votación un punto de la agenda y al final dijo: “Votos a favor, votos en contra, abstinencias” (en vez de abstenciones) ¡Que diferencia tan grande!
  •  La asociada que envía una carta a ASEPANI e indica “Señores Asociación de Desarrollo Comunal del PANI” ¡Se perdió en el espacio!
  •  La asociada que envía una nota después de pertenecer varios años ASEPANI y dice “Procedo a solicitarles mi renuncia a Cooperativa de Empleados del Patronato Nacional de la Infancia”. Nunca se dio cuenta donde estaba afiliada”.
  •  El asociado que indica en una carta dirigida a la Junta Directiva antes de una Asamblea de Asociados(as) que ésta debe tener mucho cuidado al  “escoger una buena cancha de futbol”. La Asamblea de asociados, que es lo más importante, nunca le interesó.
Arroz con siempre y disco rayado.

El primer año de funcionamiento de ASEPANI, la Junta Directiva tomó el acuerdo que en la primera Asamblea de Asociados(as) se efectuara una actividad social. Al respecto, debo decirles con franqueza que fue bastante pobre, pero se hizo, recordemos:

  •  Nos facilitaron las  instalaciones del sindicato SEBANA en San Antonio de Belén; Heredia.
  •  El plato fuerte fue “arroz con siempre” y papas tostadas (arroz con pollo)
  •  Hubo partido de fútbol y piscina.
  •  El  grupo musical (sin nombre, sin uniforme y casi sin repertorio)  integrado por cuatro  personas (casi músicos),  interpretando solo pocas  piezas musicales-repetían, repetían y volvían a repetir… además, por allá medio escondido y en forma disimulada quien tocaba la trompeta se quitaba  en algunas ocasiones su prótesis para poder hacerlo. ¡Se imaginan que espectáculo! Pero ese fue solo el inicio y el primer baile.
El club de los codos.

Al inicio de ASEPANI, además de la normativa en materia solidarista, se planteó como estrategia de la Junta Directiva que la asociación para su funcionamiento se regiría de la siguiente manera:

  •  Que ASEPANI se administraría  como una empresa privada en sus diferentes actividades.Fue duro el cambio de casette.
  •  Que ASEPANI establecía procedimientos y plazos para cumplir con las respuestas en la prestación de los servicios a los(as) afiliados(as).Los asociados(as) comprendieron la necesidad de respetar las disposiciones  establecidas para efectos de control y orden.
  •  Que ASEPANI mantendría un límite de gasto mínimo en sus acciones para administrar la organización, situación que llevó a comentarse  en algunos corrillos a mencionar que en la Junta Directiva era un “club de los codos”.
Cómo nos convertimos en tantos?

Inicialmente ASEPANI tuvo ciento sesenta y cuatro afiliados(as) fundadores y paulatinamente se fueron sumando otros(as) nuevos debido a que además de las actividades formales programadas  para atraer nuevos afiliados(as) sucedió  lo siguiente:

  •  Algunos(as) funcionarios(as) del PANI tomaban la decisión de pertenecer a ASEPANI si su jefe inmediato se afiliaba, al igual que si otros funcionarios dela misma oficina tomaban tal disposición.
  •  Paulatinamente algunos(as) funcionarios(as) fueron  comprendiendo que no existía incompatibilidad de pertenecer al grupo solidarista con respecto a otros grupos organizados en la institución.
  •  Los(as) funcionarios(as) que encontraban que el porcentaje de rebajo para el ahorro era muy alto y tenían compromisos con otras organizaciones, pero que luego comprendieron los beneficios y los resultados de pertenecer a la organización.
  •  Los(as) funcionarios(as) que les interesó actividad social de fin de año.
  •  Los (as) funcionarios(as) que obtenían excedentes  en  cada  periodo, lo que resultó muy  atractivo  recibirlos a final de año, y  quienes no pertenecían a ASEPANI  no disfrutaban de los mismos.
  •  Porque dentro del grupo de afiliados(as) siempre han participado todos(as) los(as) funcionarios(as) del PANI sin importan el tipo de puesto en el ámbito institucional.
  •  ASEPANI realizó un DESAYUNO NAVIDEÑO en un hotel en San José, donde participaron asociados(as) y no asociados(as). Esto fue una motivación que atrajo nuevos afiliados(as).
  •  Después de veintidós años de fundada ASEPANI,la mayoría de funcionarios(as) del PANI son asociados(as) porque han comprendido “el negocio” que es pertenecer a ASEPANI.
"Chepitos" sin intensión.

El espacio inicial  asignado para la oficina administrativa en el edificio señalado anteriormente era muy reducido y no presentaba ninguna privacidad para quienes solicitaban servicios, por lo que muchas veces “las paredes escuchaban” y otras personas se enteraban de las necesidades y preocupaciones de los asociados(as).

Falta de espacio para sesiones de Junta.

Debido a la falta de un espacio para las reuniones de la Junta Directiva, las mismas  se efectuaban en la planta alta dedicada al comedor del Edificio Oficinas Centrales, al costado norte de la Corte Suprema de Justicia ( actualmente el edificio Luis Felipe González  Flores), el cual en aquel momento era poco agradable e incómodo para estos efectos, y  mayoría de veces  se debían finalizar las reuniones antes del tiempo programado debido a que llegaban los compañeros(as)  a almorzar y en ese momento se levantaba la sesión.

Casi nada de estilo para finalizar una reunión.

"Banca" para la sesiones de Junta

En las primeras sesiones de la Junta Directiva de ASEPANI a partir de enero de 1992, ante la limitación de recursos económicos  obligó a los integrantes  a  hacer todos los viernes una “banca” para comprar el pan y el café, lo cual recordamos que siempre fue preparado por el compañero Gerald Carr Carr, ex tesorero de la asociación desde que se fundó ASEPANI hasta su jubilación en el PANI, en  el 2011.

De paso el compañero Carr resultó también un buen cocinero.